El Diario del Café
Hay una cosa que el verano no puede hacer: dejar que Petit Champlain respire. De junio a agosto, los grupos se suceden, las terrazas se llenan.
Llega septiembre, las hojas se tornan rojas y doradas, y las callejuelas del Viejo Quebec se visten de colores que incluso los más grandes pintores tienen dificultad para reproducir. El otoño en Qu...