El Diario del Café
Baja hacia la Ciudad Baja, toma el funicular o la escalera Casse-Cou, y gira en la calle Petit Champlain. Carrera Café está allí.
El brunch se ha convertido en Quebec en mucho más que una simple comida. Un ritual de fin de semana, un momento para desacelerar en una ciudad que invita a tomarse su tiempo.
Un grano verde, inodoro, sin sabor particular, se convierte bajo el efecto del calor en esa cosa extraordinaria que llamamos café. La tostación no es un detalle.
Hay algo especial en el Viejo Quebec cuando cae la nieve. Las callejuelas empedradas desaparecen bajo un manto blanco, los techos de la Nueva Francia adquieren un brillo...
Hay algo casi meditativo en la preparación de un café de filtro. Viertes el agua lentamente, en pequeños círculos, sobre el poso.